jueves, 7 de marzo de 2013

En entierro del Conde de Orgaz.


-Título: El entierro del Conde de Orgaz.
-Estilo: pertenece a la pintura del Renacimiento de España.
-Cronología: fue realizada entre los años 1586 y 1588.
-Autor: se trata de una obra del Greco, quien nacido en Creta, viajó a Venecia donde conoció a Tiziano y Tintoretto y a Roma, donde conoció a Miguel Ángel y a Rafael entre otros. Poco después viajó a España, donde pintó importantes obras como La expulsión de los mercaderes del templo, El soplón y El entierro del Conde de Orgaz.
-Contexto: a finales del siglo XV España empezó a mirar más hacia Italia que hacia Flandes, alcanzando el máximo poder de su monarquía con los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II, y consiguiendo la centralización de poderes como el ejército, la justicia y la administración. Se da un fuerte comercio con América, produciéndose así la llegada de oro. Llegan también los españoles que tiempo atrás viajaron a Italia.
-Clasificación: se trata de una pintura realizada para la iglesia de Santo Tomé, con una representación de carácter religioso. 
-Características formales: la obra cuenta el milagro que sucedió en el entierro del noble González Ruiz en el momento en el que se aparecen San Agustín y San Esteban para depositar el cadáver en la tumba de la iglesia, de la que el noble había sido gran benefactor. Podemos observar en ella dos partes: el cielo y la tierra. En el cielo aparece una deesis y a ambos lados apóstoles y ángeles mientras que en el mundo terrenal aparece representado el momento del entierro en el que se hacen los oficios. Apreciamos así un friso de retratos de distintos personajes nobles de Toledo. Entre los personajes, es muy significativo el retrato de su hijo Jorge Manuel, en la parte izquierda junto al cadáver. Entre los personajes vestidos de negro que rodean el cuerpo, se encuentra el propio Greco, que se autorretrató en uno de ellos. 
El procedimiento pictórico empleado para su realización es el óleo sobre lienzo. 
A la hora de pintar las nubes que se encuentran en el mundo celestial y en las cuales las figuras flotan, utiliza tonos blanquecinos mientras que en el resto de la obra predominan los tonos negros de los personajes del mundo terrenal y los tonos dorados de algunos de los ropajes de los santos y de la luz proveniente de ka figura de Jesucristo, que ilumina la mayor parte de la obra.
El mundo celestial consta de mayor profundidad que el mundo terrestre, distinguiendo tres planos distintos. Este mundo es dividido en dos partes a partir de la figura central de Jesucristo: a la derecha se encuentran los bienaventurados y a la izquierda se representan algunos personajes destacados del Antiguo Testamento. 

Mundo celestial (detalle).

El igual que el mundo celestial, el mundo terrenal también consta de un eje central, que es en este caso el cuerpo del Conde de Orgaz.

Mundo terrenal (detalle).

Presenta un alto grado de realismo, como se puede observar en los rostros de los personajes, especialmente en los hombres presentes en el entierro. Sus rostros aparecen enmarcados con gorgueras típicas del Renacimiento, bigotes, barbas puntiagudas y una gran captación psicológica que infunde seriedad, gravedad, dignidad y espiritualidad ascética del siglo XVI.
-Conclusión: actualmente, el cuadro se encuentra en la Iglesia de Santo Tomé (Toledo), por lo que goza de un excelente estado de conservación. 




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